“No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta enmudeció la lira.
Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía”
Gustavo Adolfo Bécquer

viernes, 19 de mayo de 2023

Alas de papel

 

ALAS DE PAPEL

 

Fuiste una botella arrojada a la mar

por la incomprensión y la soledad,

por los prejuicios de un mundo intransigente,

por esa dulce empatía con la muerte

y aquella maldita enfermedad.

 

Fuiste una botella flotando en el agua

en aquella noche de octubre, lejana,

con un caracol de papel en tu vientre

y en él mil poemas con tinta indeleble

que celosamente guardabas.

 

Fuiste una botella que, surcando el mar

rumbo al infinito, nadie vio zarpar.

Solo el frío y el viento por allí vagaban,

cuando un nuevo día recién comenzaba.

 

Fuiste una botella de frágil cristal

sobre las salobres escamas del mar.

Quizás la marea reveló el secreto

y contra las rocas, de forma impetuosa,

rompió su coraza y liberó tus versos.

 

Así, el caracol mutó en mil gaviotas

con alas de papel, que suelen sobrevolar

tu punto de partida hacia la inmortalidad.

 

Yo las vi, Alfonsina,

allí en La Perla, cerca de la playa.

Fue en un ocaso cercano en el tiempo,

cuando la tarde, a mis espaldas,

bajaba su lámpara.

 

Jorge Emilio Bossa

 

Mención Nacional - Género Poesía

20º Certamen Literario Nacional y Países de América del Sur 2022 - Premio “Profesor Sergio Fabián Miranda”

Los Toldos (Bs. As.), Mayo de 2023





Una larga historia

 

UNA LARGA HISTORIA

     

Waldo conoció a Candela en la disco de una ciudad ubicada a setenta kilómetros de la que él reside. Se enamoró de su belleza y simpatía pero notó actitudes muy extrañas en la joven. Evitaba la exposición y se refugiaba lejos de la luz y las miradas de la gente. Waldo le preguntó si tenía problemas con algún ex novio y Candela negó esa posibilidad. “Sucede que las luces de estos lugares me molestan un poco. Tengo la vista irritable, nada más que eso” explicó.

Unas semanas después se pusieron de novios y Candela seguía refugiándose en los sitios más reservados, algo que a Waldo lejos estaba de molestarle. Disfrutaba de tanta intimidad.

 

Cuando la llevó por primera vez a la casa en su coche, la muchacha descendió en la esquina, a pesar de vivir a mitad de cuadra. La situación se repitió un par de veces más. Si bien el noviazgo era muy bello y ya habían tenido sus primeras relaciones, Waldo seguía intrigado por algunas conductas de Candela, como la de no tener teléfono celular ni ser usuaria de ninguna red social. “Soy chapada a la antigua”, se excusó.

 

Una noche, el joven no se detuvo en la esquina con su auto. Sí lo hizo media cuadra más adelante. “¿Cuál es tu casa?”, preguntó. La muchacha respondió algo nerviosa…

- Esa, la de paredes grises.

- ¿Tus padres no quieren que tengas novio, aunque tengas ya veinte años.

- No, no es eso. Es una larga historia, mi amor.

 

Candela se bajó de prisa. Tan rápido que en un par de segundos Waldo la perdió de vista. El enamorado regresó algo perturbado a su ciudad mientras pensaba: “Algo me oculta esta chica”.

 

El sábado siguiente, primeras horas del domingo en realidad, la acompañó nuevamente. Al parar frente a la casa de la joven, le propuso volver por la tarde a buscarla y dar un paseo. “De paso, puedo conocer a tu familia”, sugirió. Candela se negó y, ante el pedido de explicaciones de Waldo, volvió a responder: “Es una historia muy larga”. Cuando descendió del automóvil, él prestó atención para ver si ingresaba al domicilio en cuestión. De pronto, el reflejo de la luz de otro coche que pasaba lo encandiló fugazmente. Para su sorpresa, ella había vuelto a desaparecer.

 

Otro fin de semana. Otro reencuentro en la disco de siempre. Candela recibió a Waldo con su habitual simpatía, pero éste mostraba un gesto de disconformidad. Al ser consultado, respondió: “Si vamos a seguir juntos, no debe haber secretos entre nosotros. O me cuentas esa `larga historia` o jamás podré confiar en ti”. “De acuerdo, mi amor. Al final de la noche sabrás la verdad”, escucho por respuesta.

 

Tuvieron otra dulce velada, con sexo incluido. Al entrar al hotel, Candela se camufló con lentes oscuros (como siempre) y se entregó a media luz (como siempre). De regreso, al estacionar Waldo su coche frente a la vivienda de paredes grisáceas, interrogó a su novia:

- ¿De verdad vives aquí? No te vi entrar en esa casa.

- Viví aquí hace un tiempo atrás.

- ¿Dónde resides ahora?

- Dirígete hacia el acceso norte y te enterarás.

 

Cuando ya salían del casco urbano, Candela explicó: “Es en la próxima manzana, mano derecha”. Pasmado, Waldo estacionó en el lugar indicado mientras escuchaba a su novia decir: “Acá vivo. Bah, `vivo` es una manera de decir”. El portal del cementerio se erigía tan imponente como tétrico a esas horas de la noche. El joven solo balbuceó:

- Pero… ¿Tú?

- Sí, mi amor. Yo dejé este mundo hace unos meses, a causa de un accidente en mi moto.

- Y… ¿Puedes salir de aquí?

- Es muy aburrido este lugar. Tengo veinte años y derecho a divertirme, al menos una vez a la semana. Además, yo nunca hubiese querido estar aquí.

- Nadie quiere…

- Me refiero a otra cosa. Yo era muy joven para pensar en la muerte. De lo contrario, hubiese elegido otro destino: estaría entre las flores, la hierba, formando parte de la naturaleza… Pero, mis padres tuvieron que decidir por mí y no puedo reprocharles nada.

 

Waldo no podía reaccionar y solo atinó a responder con incredulidad: “¡Tú no puedes ser un fantasma! ¡Yo te besé, te abracé, te hice el amor!” Ella respondió pícaramente: “Soy corpórea cuando me conviene”.

Acto seguido, Candela se despidió de él, comiéndole la boca con un beso tan carnal como apasionado. Antes de descender del vehículo, esta vez sin abrir la puerta, le guiño un ojo a su novio mientras exclamada: “¡Finadita solo allí adentro, querido”.

 

Después caminó un par de metros y, ante la mirada atónita de Waldo, volvió sobre sus pasos acercándose al coche. El muchacho bajó el vidrio del acompañante (como si hiciera falta) y ella lo invitó: “Si estás interesado en verme un domingo por la tarde, me encontrarás al final del primer pasillo, a la derecha. Si quieres conocer a mi familia, ven alrededor de las cinco”. Luego encaró el ancho portón del cementerio y lo atravesó.

 

Waldo se marchó pasmado, pero seguro de regresar por la tarde. Al mediodía sorprendió a sus padres comunicándoles la decisión tomada, si le sucediera lo inevitable.

Cuando su madre volvió a preguntarle por qué aún no conoce a su futura nuera, el respondió: “¡Es una larga historia, mamá!”

 

Jorge Emilio Bossa

 

Mención Nacional - Género Cuento

20º Certamen Literario Nacional y Países de América del Sur 2022 - Premio “Profesor Sergio Fabián Miranda”

Los Toldos (Bs. As.), Mayo de 2023














sábado, 15 de abril de 2023

Hasta siempre, Amiga...

 

La dura lucha se acabó. Es hora de descansar, Querida Adriana.

Vivirás por siempre en tus poemas, en las fotos y en los incontables momentos compartidos en los Talleres Literarios “Leopoldo Lugones” y “Letras y Sonidos”.

Hasta siempre, Poeta, Compañera, Amiga…

 

LA CANCIÓN DE LAS SIRENAS

 

Cántame la canción de las sirenas.

 

Cuéntame de hombres sabios y gentiles,

y de mujeres prodigándose generosamente y sin escudos.

 

Cuéntame de niños bienamados,

creciendo al abrigo de un hogar que nace

en la certeza de saber que es posible ser de a dos,

sin destruirse.

 

Cuéntame de seres generosos,

que tengan el espíritu inmune a las luces falsas del entorno,

esas que llevan a la nada, a la vacuidad de todo.

 

Cuéntame de un lugar de campos amplios,

de espigas henchidas y caminos que es posible

transitar sin accidentes.

 

Cuéntame de un país donde su gente

valore la creatividad, la tolerancia,

y el intelecto lúcido y sapiente

en aquel que eligen para que los gobierne.

 

Cántame la canción de las sirenas.

Que ya estoy harta de esta realidad absurda.

                                                              

Adriana Mónica Roelofs



















jueves, 9 de marzo de 2023

Letras y Sonidos...

 

Festejos por el día de las Mujeres del Taller Literario "Letras y Sonidos" y el mes del décimo aniversario del inicio de actividades de la institución. 10 años de Amistad y Literatura...






jueves, 12 de enero de 2023

Inédita aventura...

 

INÉDITA AVENTURA

 

Alborea en la playa.

Me ofrenda su melodía

el Paraná.

Ella me produce calma,

me envuelve, me da alegría

y mucha paz.

 

Pero estoy solo en la arena.

No hay músicos ni instrumentos

por el lugar.

Solamente olas serenas

de las que acordes el viento

logra arrancar.

 

Emergiendo de las aguas,

una inmensa brasa enciende

todo el azul.

Las sombras angostas, largas,

aparecen de repente

a contraluz.

 

Y las estrellas que anoche

de ronda quizás salieron

ya no se ven.

Se las tragó el horizonte

o en el río se escondieron

para volver.

 

Embelesado y sin prisa,

la puerta de un día nuevo

cruzando estoy;

mientras el paisaje hechiza

a las aves que su vuelo

bautizan hoy.

 

A mis espaldas, la luna

transparenta su estampa.

Se esfumará.

Otra inédita aventura

comienza en las entrañas

del litoral.

 

Jorge Emilio Bossa

 

Tercera Mención

XVIII Concurso Literario

“Escritor Alfredo Cossi”

SADE Baradero-San Pedro (Bs. As.),

diciembre de 2022





 











GANADORES DEL XVIII EDICIÓN CONCURSO “ESCRITOR ALFREDO COSSI”

 

1° Premio

MUJER PUEBLO

Angélica Alicia Balista

Villa Adelina-San Isidro (Buenos Aires)

 

1° Mención

VINCENT VAN GOGH

Silvia Alicia Fucaraccio

Baradero (Buenos Aires)

 

2° Mención

NUESTRO PUEBLO

Guillermo Santos Ledri

Gualeguaychú (Entre Ríos)

 

3° Mención

INÉDITA AVENTURA

Jorge Emilio Bossa

San Francisco (Córdoba)

 



Posando para las fotos...



 

jueves, 26 de mayo de 2022

Soldados del arte

 

SOLDADOS DEL ARTE

 

Somos Ares, somos Marte…

También Euterpe y Talía…

Somos soldados del Arte,

con la Vida como Guía,

dispuestos a rescatarte.

 

Nuestro emblema: una paleta

con su polvorín de gamas

desafiantes. Nuestra meta:

ornados de pentagramas,

salvaguardarte, Planeta.

 

La guerra declararemos

a los que arrojan misiles.

Las armas que esgrimiremos:

pinceles, plumas, buriles,

guitarras… ¡Y venceremos!

 

Jorge Emilio Bossa

 

Mención Categoría QUINTILLAS

1er Certamen Literario Internacional de Estrofas con Rima 2022

Grupo Literario Cultores de la Rima Hispanoamericano, mayo de 2022